viernes, 8 de julio de 2016

CONEXIONES: ÁREAS DE TRABAJO
El canto, el baile o la audición son actividades a priori motivadoras y que sin duda contienen relaciones músico-matemáticas fáciles de entender.
Canto
Lectura musical : cuando cantamos siguiendo una partitura se ponen en juego multitud de elementos y conceptos como los relacionados con el compás, relaciones de proporción, altura y duración.
Danza y Movimiento
Orientación espacial: la organización en el espacio es pieza clave para el trabajo tanto musical como matemático.
Geometría: se trazan formas en el espacio y con el cuerpo encontrando así coincidencias con conceptos matemáticos.
Audición
Se ejercita la discriminación auditiva implicando el análisis de elementos físicos y matemáticos: las cualidades del sonido o las distancias entre notas (intervalos, acordes, fenómeno físico armónico), son hechos sonoros que admiten un estudio más profundo que el meramente sensitivo. Hablamos por tanto dealtura: frecuencia (Hercios), intensidad (Decibelios), duración: figuras y su relación espacio- tiempo, y timbre: características de la onda sonora.
Práctica instrumental
Supone, como en el canto, la puesta en práctica del lenguaje musical, reforzar conceptos como lateralidad, orientación y coordinación. También se practica la improvisación y la experimentación sonora, hechos y conceptos muy relacionados con la probabilidad o el azar (música aleatoria).
Música y cultura  
El estudio de las aportaciones de ciertos matemáticos y músicos al mundo de la cultura implica el acercamiento a estas disciplinas desde otro punto de vista. Tenemos importantes ejemplos, Pitágoras uno de los más importantes teóricos de la música griega, demostró que la música poseía un fundamento numérico, especialmente en cuanto a las proporciones interválicas. Se creía que el movimiento del cosmos (teoría de las esferas) crea una armonía musical íntimamente relacionada con las proporciones numéricas que influye en el alma humana.

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